Granada, abril 2011.
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jueves, 28 de abril de 2011
sábado, 8 de enero de 2011
Mary Wollstonecraft, primera feminista en reivindicar els drets de la dona
L'any 1759 nasqué a Londres l'escriptora i filósofa Mary Wollstonecraft, la dona que anys després escriuria la Vindicació dels drets de la dona (1792), el primer text que parlava de la igualtat entre homes i dones i que culpava les diferències que existien a la distinta educació que rebien els xiquets de cada gènere.
Wollstonecraft tingué una infància dura, en la qual son pare va malgastar tots els recursos econòmics que hi tenien i maltractava la seua muller quan tornava begut a casa. Als 17 anys va començar a guanyar-se la vida com a senyoreta de companyia, institutriu, modista i mestra, alhora que va començar a escriure i a destacar per la seua evident intl·ligència. L'escriptora va viure a Irlanda, França i Anglaterra. Contrària al matrimoni, va tindre dues filles de pares diferents: Fanny amb un escriptor estadounidenc, i Mary amb el filòsof i escriptor Godwin, amb qui anys abans s'havia casat en secret. Aquesta darrera filla deia de sa mare que era "un d'eixos éssers que només apareixen una vegada per generació, per a aportar a la humanitat un raig de llum sobrenatural. Ella brilla, encara que parega enfosquir-se i els homes creguen que està apagada, però es reanima de repent per a brillar eternament".
Abans d'escriure el seu llibre més recongeut sobre els drets de la dona, escrigué l'any 1791 Vindicació dels drets de l'home, en el qual atacava l'aristocràcia i propugnava el republicanisme. Al referent als drets de la dona, Wollstonecraft atacava els polítics i educadors del segle XVIII, els quals recolzaven que la dona no tingués accés a l'educació. L'escriptora assegurava que les dones tenien un paper molt important en el sosteniment de la nació, i que per això tenien tot el dret del món a rebre una educació igual que ho feien els homes. A més, considereva que les dones havien de ser tractades com a "companyes" dels seus marits, en lloc de com a simples mullers.
La feminista també demanava que les lleis de l'Estat s'utilitzaren per a acabar amb les tradicions de subordinació femenina i el resposabilitzava de crear una educació pública i gratuïta per a totes i tots, així com també d'ajudar aquelles dones que patien problemes amb les seues parelles. Accepta les idees de Rousseau sobre l'educació dels xics, però li semblen deplorables els objectius que vol aconseguir amb l'educació de les xiques: que estiguen ben preparades per a realitzar el seu paper d'esposes. Mary va més enllà: el que vol és que l'educació siga igual per a tots els éssers humans, independetment del sexe al qual pertanyen.
La britànica també escrigué algunes noveles, entre les que podem destacar Maria, o les injustícies que pateix la dona (1797), on retrata el matrimoni com un malson i introdueix la qüestió del divorci, gens acceptat en aquella època.
Amb la introducció de totes aquestes idees que tant radicals semblaven en aquell moment, Mary Wollstonecraft va iniciar una nova època en el discurs feminista. Ara, més de dos segles després, els arguments que va utilitzar l'escriptora són encara útils en moltes de les societats existents. En totes, a més, continua existint certa desigualtat en detriment de la figura masculina. Cal dir que s'ha avançat en l'aspecte de l'educació i que, almenys en els països desenvolupats, homes i dones reben una educació bastant més igualitària. Tot i això, queda molt camí a fer per tal de combatre els rols de la dona que fa tants anys Wollstonecraft ja intentava canviar.
viernes, 31 de diciembre de 2010
¡Feliz año 2011 a todos!
En año nuevo, siempre se piden deseos, por uno mismo, por nuestra familia, por quienes nos rodean... y de eso se trata, de pensar en todo aquello que queremos lograr en esta nueva etapa, y sobre todo, confiar en nosotros mismos, porque con un poquito de esfuerzo y una gran dosis de ganas, podemos conseguir todo lo que nos propongamos, vivir un gran año y regalarnos momentos increíbles. Porque gran parte de ello depende de nosotros.
Así que, ¡recibid todos el año nuevo con mucho optimismo, una gran sonrisa y un deseo en mente! ¿Porque que mejor que comenzar el año pidiendo un deseo? Y más si se trata de deseos como éstos, procedentes de muchas voces violetas...
Vídeo: elaboración propia.
domingo, 19 de diciembre de 2010
"Me gusta ser una zorra"
Así era el himno de las Vulpes –zorras en latín–, un grupo femenino de punk que llegó en los años 80. Este grupo, como La Polla Records o Eskorbuto, coincidió con uno de los momentos cumbre del movimiento punk en España. Sin embargo, el caso de las Vulpes, quienes reclamaban a gritos un sitio en la escena musical española, fue bastante especial.
Las Vulpes (y no Vulpess como comúnmente se les nombra debido a una confusión con la portada de un single del grupo) constituyeron el primer grupo punk femenino en España. Con frases como "prefiero masturbarme yo sola en mi cama antes que acostarme con quien me hable del mañana", estas cuatro jovenes de origen vasco rompieron moldes. Sin ellas mismas darse cuenta sus letras estaban escritas para oídos críticos que vieran en sus canciones una forma más de reivindicación y de feminismo. Quizá de una forma demasiado desgarradora, las Vulpes reclamaban a la sociedad el derecho de la mujer a hacer y decir lo que quiera sin que tenga por ello que ser despreciada o censurada. Su canción más conocida lo dice todo: "me gusta ser una zorra", ¿y qué?La polémica no tardó en llegar, y es que eran unas jóvenes demasiado osadas para la sociedad que las escuchaba. Fue en el año 1983, en el programa Caja de Ritmos de Televisión Española, dirigido por Carlos Tena. Las Vulpes, ataviadas con prendas y peinados bastante llamativos, entonaron su canción estrella: "Me gusta ser una zorra", o más bien, su versión de I wanna be your dog, de Iggy Pop. ¿El resultado? La protesta de los sectores más conservadores de la sociedad española, capitaneados por el diario ABC y el Partido Demócrata Popular, que exigían la toma de medidas por parte de la dirección de Televisión Española por "semejante provocación". La cosa llegó hasta la Fiscalía General del Estado, que presentó una querella por escándalo público. Finalmente, Carlos Tena se vio obligado a dimitir y a cerrar su Caja de Ritmos; y la actuación de las Vulpes pasó, así, a formar parte de la Historia, sobre todo, del punk español.
Quizá no fueron las formas adecuadas, quizá no era suficiente el contenido... pero desde luego, sí eran buenas sus intenciones:
«Nos gusta ser como somos y pensamos que a nadie debe escandalizar que digamos que nos masturbamos, porque eso es natural, eso lo hace todo el mundo. Es más fuerte poner películas violentas u obligar a niños a seguir determinado tipo de religión»
Tras el escándalo subieron a la cima tan rápido como poco después fueron olvidadas en las páginas de los periódicos. Después de haber sacudido conciencias, el grupo se disolvió, hasta que 20 años más tarde se reunieron en un concierto homenaje a Guadalupe Vázquez, batería de la formación clásica, fallecida en 1993. Como despedida, tuvieron la oportunidad de grabar un disco en el 2005 con el sello Oihuka, bajo el título de "Me gusta ser".
Si tú me vienes hablando de amor,
que dura es la vida, cual caballo me guía
permíteme que te de mi opinión.
Mira imbécil que te den por culo.
Me gusta ser una zorra
me gusta ser una zorra
me gusta ser una zorra
Eh, oh, ah, ah
Ay ay ay ay ay cabrón!
Prefiero masturbarme, yo sola en mi cama,
antes que acostarme con quien me hable del mañana.
Prefiero joder con ejecutivos,
que te dan la pasta y luego vas al olvido.
Me gusta ser una zorra
me gusta ser una zorra
me gusta ser una zorra
Eh, oh, ah, ah
Ay ay ay ay ay mamón!
Dejando ahora mi profesión,
te pido un deseo de todo corazón,
quiero meter un pico en la polla
a un cerdo carroza llamado Lou Reed.
Me gusta ser una zorra
me gusta ser una zorra
me gusta ser una zorra
Eh, oh, ah, ah
domingo, 5 de diciembre de 2010
El juego machista de Nicole Thibon
Nicole Thibon nos reta a participar en El juego machista. Se trata de relacionar determinadas "frases célebres" con personajes públicos. Para ganar es requisito indispensable que el personaje sea autor de la oración que se le asocia. Las instrucciones son sencillas, el porqué del nombre del juego lo entenderéis enseguida.
Algunas de las frases:
- Aceptamos a la del bombo como animal de compañía.
- No me importaría jugar un rato con la otra (Leire Pajín), me conformaría con lo que su apellido sugiere.
- ¿Les parece poco que una flamenquita llegue a ministra del Batallón de Modistillas de ZP?
- Como no haya ganado algún torneo de peteneras... (respecto al acceso de una ministra a su cargo).
Algunos de los candidatos (Antonio Burgos, Fernando Sánchez Dragó, Federico Jiménez Losantos):
La lista completa la podréis encontrar en El juego machista, artículo de Público.es del 29 de octubre de 2010.
Los lectores de ese periódico debaten si reflejan realmente machismo todas las declaraciones recogidas por Thibon. En algunas parece muy evidente, otras han suscitado polémica. ¿Cuál es vuestra opinión?
viernes, 3 de diciembre de 2010
Se cumplen cien años del acceso de la mujer a las universidades españolas
Han pasado cien años desde que la Gaceta de Madrid publicó la Real Orden de 8 de marzo de 1910 que autorizó el acceso de las mujeres a la Universidad en España. Aconteció tras ser nombrada consejera de Instrucción Pública Emilia Pardo Bazán, quien desde décadas venía luchando por la alfabetización y educación de las mujeres, y había afirmado en el Congreso Pedagógico Hispano-Portugués de 1892 que “la educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues tiene por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión”. Esta orden derogaba otra Real Orden, del 11 de junio de 1888, que admitía la entrada de mujeres en la universidad como estudiantes privados, pero requería la autorización del Consejo de Ministros para su inscripción como alumnas oficiales. Este importante avance hacia la igualdad fue posible gracias a la tenacidad y decisión de algunas mujeres que decidieron rebelarse contra regulaciones injustas que impedían su acceso al conocimiento y su pleno desarrollo como seres humanos.
La incorporación de la mujer en las universidades españolas ha sido más lenta que en otros países de Europa, donde las mujeres adquieren este derecho entre 1850 y 1890. En el siglo XIX español, fueron muy pocas las mujeres que pudieron acceder a la universidad, y además tenían que hacerlo autorizadas por el Consejo de Ministros, o disfrazadas de hombre, acompañadas por el padre o marido o colocadas en la misma mesa del profesor. Además, eran muchas las trabas para la expedición de títulos, la colegiación y el ejercicio de la profesión. La mujeres que lograron ir a la universidad y ejercer de la carrera que habían estudiado fueron, sin duda, unas supervivientes.
A pesar de ser lenta, la ascendente incorporación femenina a la Universidad española constituyó una importantísima vía de emancipación y el acceso a profesiones hasta entonces inalcanzables. El acceso a la educación y la autonomía económica han sido y siguen siendo claves para el desarrollo independiente de las mujeres. Sin ninguna duda, la entrada a la universidad marcó un antes y un después en el desarrollo personal de éstas, y los avances que se han realizado en el ámbito universitario y científico, aun cuando sólo se cuenta con cien años dentro de una institución que tiene nueve siglos de existencia, han sido enormes y merecedores de reconocimiento.
La incorporación masiva de la mujer a la universidad fue también un factor muy importante para explicar el gran crecimiento de la economía española en la segunda parte del siglo XX, aspecto poco reconocido en nuestra sociedad actualmente. Según fuentes de El País, desde 1910 el número de mujeres en las universidades españolas ha aumentado rápidamente: representaban el 12,6% de los estudiantes en 1940, el 31% en 1970, el 53% en 2000 y el 54% en 2010. Su tasa de éxito es, además, mayor que la de los varones, y, por ejemplo, en el curso 2007/8 el 61% de los diplomados y licenciados fueron mujeres. Actualmente está reconocido que el activo más valioso de una sociedad es su conocimiento, y que este es el que mejor explica su grado de desarrollo. El conocimiento depende totalmente de la educación de los ciudadanos del país, de la que el 50% viene determinado por la formación universitaria de las mujeres. Y aunque sea grande el camino que se ha hecho en este sentido, quedan todavía muchas barreras que destruir para poder avanzar. Porque el hecho de que las mujeres puedan ir a la universidad no lo es todo: para poder desenvolverse en ella con total naturalidad, como hacen los hombres, es imprescindible la corresponsabilidad de las tareas domésticas y los poderes públicos, y los medios en las universidades para que la maternidad no sea una limitación a la hora de estudiar. La lucha por la igualdad de género es clave para el progreso de los derechos humanos y el avance hacia una sociedad más justa. Para ello, el trabajo de todos los ciudadanos es muy importante; a pesar de que hace cien años se diera un paso tan importante como el de permitir la incorporación de la mujer en las universidades españolas, es largo el camino que todavía queda por recorrer en este sentido, y las mujeres que, como nosotras, tenemos la oportunidad y la suerte de poder acudir cada día a las aulas universitarias y desenvolvernos en ellas como cualquier hombre lo ha hecho siempre, tenemos un papel muy importante en ese largo camino.
martes, 30 de noviembre de 2010
Porno para mujeres... ¿sexismo o igualdad?
Con esta pregunta, hoy queremos dar pie al debate.
El negocio de la pornografía ha sido modificado desde sus raíces por la web: con la banda ancha, el tráfico de fotografías y videos ha llevado al cine para adultos a una especialización sin precedentes. Entre el porno realidad y el altporno, el "porno para mujeres" se perfila actualmente como uno de los subgéneros con mayor potencial de la industria. Erika Lust, co-fundadora de Lust Films, productora audiovisual, periodista y escritora, es a día de hoy, una de las mayores precursoras del género.
"Cuando vi porno por primera vez no fue amor a primera vista ni mucho menos. Había algo en las imágenes que me excitaba, pero también muchas cosas que me molestaban. No me sentía identificada en esas películas: ni mi estilo de vida, ni mis valores, ni mi sexualidad aparecían por ninguna parte, veía en el cine porno una industria dominada y dirigida, fundamentalmente, al género masculino".
Desde luego, vio algo en cine X que le desagradó por completo. Así fue como comenzó a dirigir cine porno, un género al que quiere llevar "otra ética y otra estética", alejarlo de los clichés machistas que lo rodean y convertirlo en "un estimulante sexual sano y positivo" para todas (y todos, según defiende Lust).
Erika Lust, nacida en Suecia en 1977, se licenció en Ciencias Políticas, para luego especializarse en feminismo por la universidad de Lunk. Vive desde hace diez años en Barcelona, donde ha creado la empresa audiovisual de contenidos eróticos Lust Film. En 2004 dirigió y produjo su primer vídeo, The Good Girl, una breve historia de sexo pensado para mujeres que tuvo buena acogida a nivel internacional. De 2007 es Cinco historias para ellas, su segunda experiencia como directora de cine pornográfico con premios como el de Mejor Guión en el Festival de Cine Erótico de Barcelona, mejor película para mujeres en Venus de Berlin, Mención de Honor del Público en Cine Kink de Nueva York y Mejor Película Erótica y Escena Heterosexual en los Feminist Porn Awards de Toronto. Pero esta polifacética productora, no sólo se centra en las películas, ya que recientemente publicó el libro Porno para Mujeres, una guía de cine X, que según ella misma afirma, va dirigida a todas aquellas mujeres a las que les gusta el porno pero aún no lo saben.Sus producciones se diferencian de las demás por tratarse de guiones más cuidados donde la historia y los sentimientos adquieren un papel fundamental. Le cede más importancia a los detalles y busca en todo momento, situaciones reales con las que las mujeres puedan sentirse identificadas. Sin embargo, ¿es esto suficiente para denominar su cine como "porno para mujeres"? ¿Hace falta una distinción entre cine porno para mujeres y cine porno para hombres? ¿Significa esto que una mujer no pueda disfrutar viendo el cine X convencional?, o quizá ¿es cierto que la industria del cine pornográfico necesita una transformación y un cambio de valores?
El debate está servido. Y como todo en esta vida, sus películas no han tardado en recibir tanto críticas positivas como críticas negativas.
Por un lado se sitúan aquellos que sí ven necesario que la industria X se reinvente y se acomode a unos tiempos en los que la igualdad y respeto hacia la mujer son un objetivo clave. Para ello apoyan a Erika Lust entre otras, ya que realiza películas dirigidas a mujeres, en las que el sexo está contemplado desde una óptica femenina y feminista que hace a la mujer sentirse partícipe de la acción fuera de los típicos papeles de sumisa o viciosa sin límites. Afirman, además, que Lust hace un cine que presenta mayor igualdad entre géneros en diferencia a lo que muestra el cine pornográfico convencional.
Sin embargo, también hay quién no lo ve así, ya que muchos critican que distinguir entre géneros en este tipo de cine sí que es sexista. Muchos lo califican de excluyente y elitista y ven en esta forma de hacer cine un simple negocio: ahora que se ve un filón en la demanda de una pornografía menos agresiva hacia la mujer, y que las mujeres quieren disfrutar del sexo y la pornografía de una forma más abierta, le ponen etiquetas a un nuevo cine, y ya hay un producto que ofrecer. Pero las críticas negativas hacia Erika Lust no se quedan ahí, añaden también que los cánones de belleza que la productora sueca muestra en sus películas no transgreden los establecidos en el resto de ámbitos, ya que todos los actores responden a los modelos dominantes de ese cine X del que pretende diferenciarse.
El cine pornográfico producido por Erika Lust, ya sea sexista o promueva la igualdad entre géneros, es una novedad: a muchos gusta, a otros ofende, pero en lo que todos coinciden es en que, sin ninguna duda, dará mucho que hablar.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres
En un blog como éste no íbamos a consentir que la mujer fuera siempre la protagonista de todas las noticias negativas. Tampoco es una buena noticia que los hombres superen en tanto la tasa de suicidios en comparación con la mujer —en España se suicidan anualmente 2.676 hombres frente a 781 mujeres—, pero sí creemos que son datos que la sociedad debe conocer, ya sea para tratar de poner freno a la situación o para conocer mejor la sociedad en la que vivimos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo se suicidan 2.700 personas cada día. Pero la cosa no queda sólo ahí, ya que hasta 54.000 llegan a intentarlo también diariamente. Por ello, no resulta sorprendente afirmar que el suicidio es la primera causa de muerte violenta en todo el mundo, sin contar África ni algunos países asiáticos. Se trata de un fenómeno que aumenta año tras año y ese motivo ha llevado a la OMS a estimar que en 2020 habrá aumentado un 50%.
Y, ¿por qué son los hombres los que más se suicidan? Según muchos especialistas, las razones están aún por determinar. La psiquiatra Carmen Tejedor, especialista en suicidología en el Hospital Sant Pau de Barcelona, afirma que "la gran desproporción entre hombres y mujeres suicidas se debe a factores genéticos y biológicos. La testosterona les ha convertido históricamente en cazadores, les hace más impulsivos y más resolutivos". A eso se unen factores socioculturales e incluso morales: "El suicidio masculino está visto como una cuestión de honor, lo que no ocurre con las mujeres. Su muerte se acepta menos y se tiende a pensar que si se quita la vida es porque es una mala madre. El suicidio femenino supone el reconocimiento de que la tribu no la ha protegido", añade Tejedor.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo se suicidan 2.700 personas cada día. Pero la cosa no queda sólo ahí, ya que hasta 54.000 llegan a intentarlo también diariamente. Por ello, no resulta sorprendente afirmar que el suicidio es la primera causa de muerte violenta en todo el mundo, sin contar África ni algunos países asiáticos. Se trata de un fenómeno que aumenta año tras año y ese motivo ha llevado a la OMS a estimar que en 2020 habrá aumentado un 50%.
Y, ¿por qué son los hombres los que más se suicidan? Según muchos especialistas, las razones están aún por determinar. La psiquiatra Carmen Tejedor, especialista en suicidología en el Hospital Sant Pau de Barcelona, afirma que "la gran desproporción entre hombres y mujeres suicidas se debe a factores genéticos y biológicos. La testosterona les ha convertido históricamente en cazadores, les hace más impulsivos y más resolutivos". A eso se unen factores socioculturales e incluso morales: "El suicidio masculino está visto como una cuestión de honor, lo que no ocurre con las mujeres. Su muerte se acepta menos y se tiende a pensar que si se quita la vida es porque es una mala madre. El suicidio femenino supone el reconocimiento de que la tribu no la ha protegido", añade Tejedor.
Miguel Orós, médico forense con 25 años de experiencia, sostiene que la principal causa que lleva al suicidio es la depresión, la soledad y la falta de comunicación en la que están sumidas miles de personas. En el caso de los hombres, añade que la alta proporción de suicidios también tiene que ver con que son más introvertidos: "A nosotros nos cuesta mucho comunicarnos. Muy pocos hombres admiten que se encuentran mal y que necesitan ayuda". De hecho, en las consultas de psicólogos y psiquiatras, más de la mitad de los pacientes suelen ser mujeres.
Incluso la forma en que eligen quitarse la vida es diferente. Mientras que los hombres utilizan métodos más mortíferos, como el ahorcamiento y la estrangulación, las mujeres acuden más a los medicamentos o las drogas. Lo único en lo que sí coinciden ambos sexos es en el intervalo de edad, que se sitúa entre los 40 y 45 años.
Incluso la forma en que eligen quitarse la vida es diferente. Mientras que los hombres utilizan métodos más mortíferos, como el ahorcamiento y la estrangulación, las mujeres acuden más a los medicamentos o las drogas. Lo único en lo que sí coinciden ambos sexos es en el intervalo de edad, que se sitúa entre los 40 y 45 años.
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