Inicio

Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de diciembre de 2010

Women are heroes

La mujer, aunque no suela participar directamente en los conflictos bélicos, también es, como todas las personas involucradas, una víctima directa de ellos.

Y de ello trata uno de los últimos trabajos del fotógrafo francés JR, algo que le ha valido para ganar el premio TED 2011. Este fotógrafo inquieto y subversivo muestra sus trabajos en las calles de todo el mundo, llegando a ciudadanos que no necesariamente suelen visitar museos o salas de exposiciones. Tal y como se explica en su página personal, su trabajo conjuga el arte y la acción, y trata sobre compromiso, libertad e identidad. 

Women are heroes, el libro que contiene el proyecto entero de JR

El magnífico proyecto se titula “Las mujeres son heroínas” y trata sobre la dignidad de las mujeres que se convierten en víctimas de los conflictos. Su obra inspiró más tarde un documental que, con el mismo nombre, fue presentado en el Festival de Cannes donde fue recibida con una gran ovación. Y para que os pique un poco más la curiosidad, aquí os mostramos el trailer del mismo:


 



La mujer en los conflictos armados

Según un informe del ACNUR, se estima que en torno al 90% de las víctimas de guerra son civiles, muchos de ellos mujeres, niñas y niños. Estas cifras contrastan con lo que sucedía hace un siglo, en que ese porcentaje se daba entre el personal militar, en su mayoría masculino, ya que las mujeres tradicionalmente no han participado activamente en las fuerzas armadas al tener incluso negado el derecho a alistarse.

Los conflictos armados tienen diferentes repercusiones destructivas entre las mujeres y los hombres, ya que en el caso de las mujeres se agudiza una específica violencia de género añadida. Tanto los hombres como las mujeres sufren torturas, asesinatos, masacres, detenciones, igual que los hombres, pero ellas, son además, víctimas silenciosas de la barbarie que representa una guerra.

Las desapariciones forzadas de los hombres en conflictos armados, generalmente, deja miles de mujeres viudas y/o huérfanas en una situación de extrema vulnerabilidad, ya que la ausencia de sus padres o maridos entraña para ellas no sólo problemas económicos y psicológicos, sino que también puede acarrearles la pérdida de sus derechos y de su rol social. Esto se debe a que en muchos países su identidad social depende complemente de sus maridos, y dada su ausencia estas mujeres acaban siendo víctimas del aislamiento y el estigma social. Además, suele ocurrir que el desaparecido era el único titular de la propiedad de los bienes, que no pueden ser heredados mientras no sea declarado legalmente muerto, lo que en muchos países nunca sucede o requiere de muchos años. Tal situación tiene repercusiones en la herencia, pero también en la custodia de los hijos, en la posibilidad de volver a casarse y en el derecho a la propiedad, a recibir una pensión o una indemnización.

Todo ello hace a las mujeres más vulnerables en situaciones de conflicto bélico y post-bélico. Se comprueba además que son sometidas a todo tipo de humillaciones, vejaciones, violaciones sexuales ‒sobre todo‒, agresiones físicas o psicológicas, en definitiva, al hostigamiento por parte del enemigo como una estrategia más de guerra.
Con todos estos elementos se genera una involución en la conquista de sus derechos humanos, y para terminar con ello la paz no puede pactarse a cualquier precio: no puede tolerarse una guerra que destruya a las mujeres, ni tampoco una paz que las oprima. En los procesos de paz se tiene que poner en cuestión el sistema que genera y mantiene la violencia de género. Para ello los Derechos Humanos no pueden ser parte de la negociación para la paz, sino que son el centro mismo de la negociación y el objetivo de paz.

martes, 30 de noviembre de 2010

Porno para mujeres... ¿sexismo o igualdad?

Con esta pregunta, hoy queremos dar pie al debate.

El negocio de la pornografía ha sido modificado desde sus raíces por la web: con la banda ancha, el tráfico de fotografías y videos ha llevado al cine para adultos a una especialización sin precedentes. Entre el porno realidad y el altporno, el "porno para mujeres" se perfila actualmente como uno de los subgéneros con mayor potencial de la industria. Erika Lust, co-fundadora de Lust Films, productora audiovisual, periodista y escritora, es a día de hoy, una de las mayores precursoras del género.

"Cuando vi porno por primera vez no fue amor a primera vista ni mucho menos. Había algo en las imágenes que me excitaba, pero también muchas cosas que me molestaban. No me sentía identificada en esas películas: ni mi estilo de vida, ni mis valores, ni mi sexualidad aparecían por ninguna parte, veía en el cine porno una industria dominada y dirigida, fundamentalmente, al género masculino".

Desde luego, vio algo en cine X que le desagradó por completo. Así fue como comenzó a dirigir cine porno, un género al que quiere llevar "otra ética y otra estética", alejarlo de los clichés machistas que lo rodean y convertirlo en "un estimulante sexual sano y positivo" para todas (y todos, según defiende Lust).

Erika Lust, nacida en Suecia en 1977, se licenció en Ciencias Políticas, para luego especializarse en feminismo por la universidad de Lunk. Vive desde hace diez años en Barcelona, donde ha creado la empresa audiovisual de contenidos eróticos Lust Film. En 2004 dirigió y produjo su primer vídeo, The Good Girl, una breve historia de sexo pensado para mujeres que tuvo buena acogida a nivel internacional. De 2007 es Cinco historias para ellas, su segunda experiencia como directora de cine pornográfico con premios como el de Mejor Guión en el Festival de Cine Erótico de Barcelona, mejor película para mujeres en Venus de Berlin, Mención de Honor del Público en Cine Kink de Nueva York y Mejor Película Erótica y Escena Heterosexual en los Feminist Porn Awards de Toronto. Pero esta polifacética productora, no sólo se centra en las películas, ya que recientemente publicó el libro Porno para Mujeres, una guía de cine X, que según ella misma afirma, va dirigida a todas aquellas mujeres a las que les gusta el porno pero aún no lo saben.

Sus producciones se diferencian de las demás por tratarse de guiones más cuidados donde la historia y los sentimientos adquieren un papel fundamental. Le cede más importancia a los detalles y busca en todo momento, situaciones reales con las que las mujeres puedan sentirse identificadas. Sin embargo, ¿es esto suficiente para denominar su cine como "porno para mujeres"? ¿Hace falta una distinción entre cine porno para mujeres y cine porno para hombres? ¿Significa esto que una mujer no pueda disfrutar viendo el cine X convencional?, o quizá ¿es cierto que la industria del cine pornográfico necesita una transformación y un cambio de valores?

El debate está servido. Y como todo en esta vida, sus películas no han tardado en recibir tanto críticas positivas como críticas negativas. 

Por un lado se sitúan aquellos que sí ven necesario que la industria X se reinvente y se acomode a unos tiempos en los que la igualdad y respeto hacia la mujer son un objetivo clave. Para ello apoyan a Erika Lust entre otras, ya que realiza películas dirigidas a mujeres, en las que el sexo está contemplado desde una óptica femenina y feminista que hace a la mujer sentirse partícipe de la acción fuera de los típicos papeles de sumisa o viciosa sin límites. Afirman, además, que Lust hace un cine que presenta mayor igualdad entre géneros en diferencia a lo que muestra el cine pornográfico convencional.

Sin embargo, también hay quién no lo ve así, ya que muchos critican que distinguir entre géneros en este tipo de cine sí que es sexista. Muchos lo califican de excluyente y elitista y ven en esta forma de hacer cine un simple negocio: ahora que se ve un filón en la demanda de una pornografía menos agresiva hacia la mujer, y que las mujeres quieren disfrutar del sexo y la pornografía de una forma más abierta, le ponen etiquetas a un nuevo cine, y ya hay un producto que ofrecer. Pero las críticas negativas hacia Erika Lust no se quedan ahí, añaden también que los cánones de belleza que la productora sueca muestra en sus películas no transgreden los establecidos en el resto de ámbitos, ya que todos los actores responden a los modelos dominantes de ese cine X del que pretende diferenciarse.

El cine pornográfico producido por Erika Lust, ya sea sexista o promueva la igualdad entre géneros, es una novedad: a muchos gusta, a otros ofende, pero en lo que todos coinciden es en que, sin ninguna duda, dará mucho que hablar.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Escúchame

Escúchame, un corto con el que la organización de Médicos del Mundo prentede hacer una llamada de atención a la población y concienciar al mundo de lo que supone ser víctima de trata; mujeres invisibles explotadas sexualmente.








Cada año, alrededor de 3 millones de mujeres y niñas son víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual en el mundo, lo que supone una violación de Derechos Humanos.

Resulta difícil encontrar cifras y datos fiables de un fenómeno global tan complejo y en continuo cambio. Sin embargo, algunas fuentes estiman que en España, unas 50.000 personas son víctimas de trata. Más del 80% de ellas son mujeres inmigrantes, y la inmensa mayoría, en situación administrativa irregular. España es uno de los principales países de destino y tránsito.

La trata de personas con fines de explotación mueve 36.000 millones de dólares en el mundo, convirtiéndose en el tercer negocio más lucrativo tras el tráfico de armas y de drogas. Sólo en España, la trata mueve 18.000 millones de euros anuales.


"Si cierras los ojos... el problema no desaparece.
Si cierras los ojos... eres parte del problema.
Las víctimas de trata están en la calle.
Tú también. ACTUA contra la trata."
Médicos del Mundo 

viernes, 5 de noviembre de 2010

La lapidació: una pràctica que cal eliminar

Què és? Com i per què s'aplica? Per què cal eliminar-la?
La lapidació és una pena que consisteix en soterrar a la persona castigada fins la cintura o els muscles i llençar-li pedres fins que mora. Les pedres les llencen els assistents a l’acte, sempre homes; la mort és lenta i dura, ja que una persona pot suportar colps molt forts sense perdre el coneixement. A l’Alcorà no apareix aquesta pena, però sí que està present a les legislacions d’alguns països, que asseguren que així ho mana Alà.
     El país on més es practica aquest càstig tan inhumà és Iran (sense tindre en compte Somàlia, on l’Estat no té ningun paper i manen les bandes armades), tot i que no és l’únic que el manté a la legislació. Segons dades de El País, el Comité Internacional de la Lapidació assegura que almenys 22 persones han rebut aquesta condemna. A la legislació del país s’especifica fins i tot quina ha de ser la mida de les pedres: “no han de ser tan grans com perquè la persona mora amb pocs colps ni tan xicotetes que no es puguen considerar pedres”. Altres països con alguns Estats de Yemen, Sudan o Nigèria també inclouen la pena a les lleis, però estan molt lluny del nivell de desenvolupament social i econòmic que té Iran. Aràbia Saudita o els Emirats Àrabs Units també la tenen, però fa molts anys que no la practiquen.
     La lapidació és un mitjà d’execució molt antic: els seus orígens es remonten a l’Antic Testament, i durant tota la història l’han utilitzada diferent religions i cultures. En l’actualitat s’utilitza exclusivament als països islàmics i sobretot per a castigar l’adulteri (a alguns Estats de Nigèria també per a castigar l’homosexualitat), però antigament els jueus la feren servir per castigar l’assassinat, la blasfèmia i l’apostasia, i els grecs contra les prostitutes.
     La pena s’aplica sobretot a les dones, encara que teòricament també s’hauria d’aplicar als homes (i alguna vegada s’ha fet). Això demostra les constants contradiccions en què incorren les normes dels països islàmics: se suposa que la lapidació castiga l’adulteri, tant per a homes com per a dones, però es permet que els homes tinguen diverses mullers. Quelcom inexplicable, com també ho és que al segle XXI es porten a terme aberracions d’aquest caràcter. 
     La legislació iraniana també explica que la pena s’ha d’aplicar de manera distinta per als homes que per a les dones: “A l’home se l’enterra en un clot fins la cintura, mentre que la dona ha de ser enterrada fins als muscles”. Una curiositat que potser explica aquesta  diferència a l’hora de soterrar les persones de cada sexe és que si el condemnat és capaç d’escapar amb vida no tornaran a intentar matar-lo; per tant, l’home juga amb avantatge, ja que té més parts del cos a l’aire.
     La legislació internacional i diversos moviments arreu del món rebutgen aquest acarnissament, però és difícil controlar que no es porte a terme, ja que la majoria de països que el practiquen són dictadures. El fet que siguen règims autoritaris també fa que resulte impossible estimar el grau d’acolliment que té entre la població, tot i que els dirigents asseguren que compta amb un fort suport social. El que és evident és que hi ha una divisió dins l’islam pel que respecta a aquesta pràctica. Mostra d’això és que Iran la va suspendre l’any 2002 i la va tornar a aplicar el 2006. L’actual projecte del Codi Penal iraní que encara no està acabat, no la inclou.
     És incomprensible que en l’època de la globalització i les noves tecnologies es permeta que es produïsquen a alguns països pràctiques com la lapidació, que atempten contra els drets humans de les persones i són, la majoria de les vegades, totalment discriminatòries amb les dones. Un exemple actual és el cas de Sakineh Mohammadi Ashtiani, l’iraniana de 43 anys condemnada a mort per adulteri i assassinat. Gràcies al moviment internacional,  potser Sakineh no serà finalment lapidada. És aquest un exemple de que les lleis islàmiques estan canviat i que la comunitat internacional té la suficient força per modificar-les per fer respectar els drets humans de les persones?

'La verdad de Soraya M.', un cas real de lapidació portat al cinema.



El director de cinema Cyrus Nowrasteh ha decidit passar a la gran pantalla l'adaptació del best seller del periodista francoiranià Freidoune Sahebjam que narra un cas real de lapidació a un poble d'Iran. Nowrasteh ha assegurat que ha tractat de fer cine de testimoni, per tal que es conega la història real i que es tinga consciència de la brutalitat d'aquesta pràctica.
     El film, protagonitzat per una jove que és acusada injustament d'adulteri, busca transmetre al públic la dura imatge de la lenta angúnia de la lapidació, ja que fa durar bastants minuts el moment en què Soraya M., l'acusaca, és assassinada. Mostra també la duresa que envolta aquesta pena: obliguen tant al pare com als fills de la jove a llençar les primeres pedres; durant tota la pel·lícula es demostra la falta de respecte dels homes cap a les dones, i com fins i tot els fills maltracten les mares perquè ho veuen fer als pares i creuen que és el més correcte.
     Zahra, la tia de Soraya, que és una dona forta i amb coneixements a qui molts acusen de bruixa, li promet a la seua neboda abans que siga lapidada que no callarà i que contarà la seua història arreu del món. I així ho fa: poc després de la seua mort, apareix pel poble un periodista fraconiranià a qui Zahra conta tota la veritat perquè la transmeta a la resta del món. Aquest periodista fou, en la realitat, Freidoune Sahebjam, qui va escriure un best seller amb la història que li havia contat; història que ara dona lloc i nom a aquesta pel·lícula.

Entrevista a Marc Xelvi, estudiant de Sociologia i Ciències Polítiques a la Universitat de València
 
Vídeo: Font pròpia